Inteligencia Emocional I: Conocimiento de sí mismo

Inteligencia Emocional I: Conocimiento de sí mismo

Nos encontramos en un mundo que va cada vez más rápido, pasando por alto no sólo los pequeños detalles si no también los sentimientos que puede experimentar cada persona en su diario vivir; así pues, la inteligencia emocional juega un papel importante no sólo en el ámbito profesional, sino también en el ámbito personal.

Daniel Goleman, psicólogo estadounidense y teórico de la inteligencia emocional, señala los principales componentes que la integran, en este primero post hablaremos de los que tienen relación con nosotros mismos.

1. Autoconocimiento emocional (o autoconciencia emocional)

La clave está en el conocimiento de nuestros propios sentimientos y emociones y cómo cada uno de ellos influyen en la vida. Por este motivo, es importante reconocer la manera en que nuestro estado anímico afecta nuestro comportamiento, saber cuáles son nuestros puntos débiles, nuestras capacidades y sobre todo ser conscientes de que así somos.

Esta es una de las principales razones por las que las decisiones deben tomarse cuando se está en un estado psicológico equilibrado, es notable cómo se facilita la toma de decisiones cuando nos encontramos demasiado alegres y excitados a diferencia de estados de tristeza y melancolía, las decisiones que se tomen es estos estados estarán mediadas por la poca racionalidad.

Foto tomada de Freepik

2. Autocontrol emocional (o autorregulación)

Aquí puede hablarse de un segundo plano del autoconocimiento, teniendo en cuenta que ya somos conscientes de cómo somos, ahora el siguiente paso es controlarnos; el autocontrol nos permite reflexionar y dominar nuestros sentimientos o emociones, para no dejarnos llevar por ellos ciegamente.

Si detectamos las dinámicas emocionales e identificamos cuáles son duraderas o pasajeras, existe autocontrol y tendremos actuaciones responsables y no impulsivas.

3. Automotivación

Para nadie es un secreto que cuando tenemos objetivos claros y metas por cumplir, se tiene el primer incentivo: la motivación. Esta palabra permite establecer una conexión entre la mente y el corazón, enfocando la atención en las metas en lugar de los obstáculos. Este factor va acompañado de cierto grado de optimismo e iniciativa, por consiguiente, hay que ir más allá y aceptar de la mejor manera lo imprevisible.

La inteligencia emocional nos permite mejorar diferentes aspectos personales, pero sobre todo nos da herramientas para tener mejores interrelaciones con todo lo que nos rodea. Al superar esta primera etapa de identificación y reconocimiento de los propios sentimientos y emociones podemos dar paso al siguiente nivel, del cual hablaremos en un próximo artículo.

Johana Flórez Calle
Directora comercial y de mercadeo Coordinar Seguridad

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